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Hecho con Visme

Chofer de accidente en Garabito se expone a 8 años de cárcel. Según explica abogado experto en la materia

Ocho años de presión podría enfrentar el conductor del autobús involucrado en el accidente múltiple ocurrido en Garabito, donde murió un joven de 22 años y varias personas resultaron heridas, si se comprueba que hubo negligencia de su parte al conducir un vehículo en mal estado mecánico. Así lo explicó el abogado especialista en tránsito William Anderson, quien señaló que el Código Penal contempla una sanción de 6 meses a 8 años de cárcel si se determina que el chofer actuó con conocimiento del riesgo.

“Un automotor nunca debe salir del predio si existe algún indicio de que puede representar un peligro. Y si se trata de un vehículo de transporte público, la responsabilidad es aún mayor”, recalcó.

Además de las consecuencias penales, el conductor podría enfrentar una inhabilitación de hasta 3 años para conducir, según lo establecido por el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), y responsabilidad civil por los daños causados a las víctimas y sus familias. En estos casos, la empresa dueña de la unidad también responde solidariamente.

“Cuando un conductor asume el riesgo de circular con un vehículo defectuoso, como un bus sin frenos, y eso genera muertes o lesiones, la acción puede calificarse como dolosa”, explicó Anderson.

Las investigaciones están a cargo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Policía de Tránsito. El accidente ocurrió el pasado martes en la ruta hacia Punta Leona, cuando un autobús que transportaba a 28 estudiantes colisionó contra un pick-up y una motocicleta.

Unidad operaba sin permiso del CTP

El autobús involucrado no contaba con autorización para brindar transporte público, según confirmó el Consejo de Transporte Público (CTP). La unidad portaba placas particulares y no estaba inscrita para ofrecer servicios remunerados de traslado de personas. “Esta unidad no formaba parte del transporte público regulado. Tenía una placa particular, lo que evidencia que no contaba con permisos vigentes del CTP”, explicó Rafael Herrera García, director ejecutivo del Consejo. Según Herrera, el autobús tuvo en el pasado un permiso para transporte especial, pero este caducó en 2022, tras el vencimiento de la vida útil permitida para ese tipo de unidades. Desde entonces, quedó registrado como vehículo de uso particular.

El jerarca recordó que toda unidad autorizada debe portar placas especiales con un código numérico distintivo, lo que permite su verificación y fiscalización por parte de autoridades y usuarios.