Messi, uno de los más grandes de la historia, y Lamine, que ahora empieza a escribir la suya".
"Y que ahora todo culmine con una final de un Mundial, es como cerrar un círculo perfecto".
La historia detrás de la foto
La sesión de fotos ocurrió en el vestuario del equipo visitante del Camp Nou, el estadio del Barcelona.
La familia de Lamine Yamal había ganado un concurso para estar allí.
Sus padres, Mounir Nasraoui, nacido en Marruecos, y Sheila Ebana, de Guinea Ecuatorial, se conocieron después de mudarse con sus respectivas familias a Cataluña cuando eran niños.
Lamine es el mayor de sus hijos y, poco después de su nacimiento, participaron en un sorteo organizado por el diario catalán Sport en colaboración con Unicef, entonces patrocinador de la camiseta del Barcelona.
"Era una sesión para el calendario solidario de Unicef con el FC Barcelona. Participaban niños de diferentes edades, orígenes y etnias. Queríamos que fuera un reflejo de la sociedad: diversa y plural y dar visibilidad a esa diversidad".
Las familias seleccionadas al azar tendrían una sesión fotográfica profesional en la que su bebé posaría junto a un jugador del primer equipo del Barcelona.
La familia de Lamine fue una de las ganadoras y, el día de la sesión, les tocó por azar con Lionel Messi.
"No tenía ni idea de que el bebé de la foto era Lamine hasta que, en 2024, un amigo me llamó para decirme que su padre la había publicado en Instagram", cuenta Monfort.
Muy tímido"
La idea de la bañera se le ocurrió a Monfort luego de que lo llamara un compañero del diario para contarle que tendría que fotografiar a Messi con un bebé.
"En ese momento estaba bañando a mi hija y pensando cómo podía integrar a un futbolista con un bebé. De repente lo vi claro. Tenía la foto delante de mí", dice el fotógrafo.
"Pensé: 'Bingo'. Me llevaré la bañerita, el patito de goma, un poco de jabón y unas toallas".
"Messi tenía apenas 20 años y era muy tímido. Entró esperando encontrarse con un niño y, de repente, vio que era un bebé de pocos meses. Su reacción fue como diciendo: '¿Y ahora qué hacemos aquí?'", relata el fotógrafo en diálogo con BBC Mundo.
"Pero todo fluyó muy bien gracias a Sheila, la madre de Lamine. Con un bebé tan pequeño cualquier cosa puede salir mal, pero conectaron los tres enseguida".
"Primero hicimos algunas fotos con la madre y después le pregunté si se atrevía a dejar al bebé con Messi. Ella aceptó".
"Mientras hacía las fotos, Sheila estaba detrás de mí para que Lamine no la perdiera de vista y estuviera tranquilo. Messi puso todo de su parte y yo solo intentaba captar un momento natural y agradable. Al final quedó una imagen muy bonita".
Dos leyendas
Cuando Messi cumplió 19 años ya había marcado 11 goles como profesional y había ganado La Liga y la Liga de Campeones de la UEFA.
Lamine Yamal, quien cumplió 19 años el pasado lunes, ya suma 56 goles y ha conquistado tres Ligas, una Copa del Rey y la Eurocopa 2024.
Yamal no es en realidad su apellido, sino el segundo de sus dos nombres de pila.
Su nombre completo es Lamine Yamal Nasraoui Ebana y lleva los dos primeros en la espalda de la camiseta, tanto con el Barcelona como con la selección española, como homenaje a dos personas que ayudaron a su familia en la época de su nacimiento.
La prensa española ha reportado ampliamente que el padre del futbolista le puso Lamine Yamal en honor a dos amigos que ayudaron económicamente a la familia cuando atravesaba dificultades para pagar las cuentas.
Lamine es un nombre masculino común en árabe que puede traducirse como "honesto" o "digno de confianza", mientras que Yamal es una variante de Jamal, que significa "elegancia" o "belleza".
El futbolista que hoy es una de las estrellas de la selección española creció en Rocafonda, un barrio obrero de Mataró, a unos 30 kilómetros al norte de Barcelona.
La zona fue construida en la década de 1960 para acoger a migrantes procedentes de otras regiones de España y, cuando muchas de esas familias se trasladaron a otros barrios, en los años 90 comenzaron a llegar inmigrantes de otros países.
Lamine Yamal ha celebrado algunos de sus goles haciendo con los dedos 3-0-4, en referencia al código postal de Rocafonda.
"Lo que hizo mi madre, lo que hizo mi padre, yo no podría hacerlo por nadie que no fuera mi hijo", dijo Yamal al diario El País a inicios del Mundial.
"Si no tienes dinero, es muy difícil ayudar a tu hijo a jugar al fútbol. Y mis padres consiguieron que fuera posible. Es algo que nunca podré agradecerles lo suficiente".
Para Monfort, un catalán seguidor del Barcelona, el primer enfrentamiento entre Messi y Yamal sobre el césped es el desenlace perfecto de la historia que comenzó hace casi dos décadas.
"Creo que estamos cerrando el ciclo de su historia", dice el fotógrafo, quien ahora tiene 58 años. "Es un final feliz.
"Soy hincha del Barcelona y creo que, para Messi, sería perfecto terminar su carrera ganando el Mundial por segunda vez. Creo que se lo merece.
"Y Lamine todavía tiene mucho tiempo para ganar títulos como un Mundial. Pero está en un muy buen momento y, si gana, sería un título con un valor especial, incluso mayor que el de los demás trofeos que ha conquistado.
"Es muy difícil para mí. Se me parte el corazón en dos".