En la mĆ”s reciente sesión del Consejo de Gobierno, Rodrigo Chaves, presidente de la RepĆŗblica, lanzó duras crĆticas hacia el expresidente Oscar Arias SĆ”nchez, acusĆ”ndolo de hipocresĆa debido a sus comentarios recientes sobre la Marcha del Orgullo. SegĆŗn Chaves, Arias ha cambiado de opinión radicalmente desde sus declaraciones en 1990, cuando criticó pĆŗblicamente la presencia de lesbianas en un evento oficial.
«Oscar Arias SĆ”nchez en 1990 le dijo a su ministro de Seguridad, Antonio Ćlvarez Desanti, ‘usted aquĆ no deja entrar lesbianas’ que vienen a un congreso, viene don Oscar a decir que yo soy una persona abominable. Repudiable es la palabra que usó, por mi decisión de haberle retirado lo que no debió haberse otorgado en primer lugar, por proceso y porque nunca se contestaron las preguntas», afirmó Chaves en una sesión que atrajo la atención de varios sectores del paĆs.
El presidente Chaves explicó que su principal cuestionamiento siempre fue sobre el valor cultural de la marcha y la falta de claridad en las respuestas proporcionadas. Según él, su decisión de revocar la declaratoria de interés cultural a la Marcha del Orgullo fue motivada por estas dudas.
La reacción de Chaves no ha pasado desapercibida, generando un intenso debate en la comunidad LGTBIQ+ y sectores de la sociedad civil, quienes condenan su postura. La decisión tambiĆ©n tuvo repercusiones polĆticas, resultando en el despido de la ministra de Cultura, Nayuribe Guadamuz, y del comisionado de Inclusión Social, Ricardo Sossa, la semana pasada.
«Es imperdonable y condenable que en nuestro tiempo exista discriminación, persecución y violencia por motivos de orientación sexual e identidad de gĆ©nero para la comunidad LGBTIQ+. El respeto del derecho de cada ser humano a vivir libremente segĆŗn sea su orientación sexual o identidad de gĆ©nero deberĆa ser una elevada aspiración de la humanidad», expresó Arias en sus redes sociales, refiriĆ©ndose al tema.
Rodrigo Chaves concluyó su intervención reafirmando su respeto por los derechos humanos, pero insistiendo en la necesidad de un anĆ”lisis mĆ”s profundo sobre las declaratorias de interĆ©s cultural en el paĆs, especialmente cuando se trata de temas sensibles como este.